Un comentario de texto histórico consiste en explicar qué dice, quién lo escribió, en qué contexto se produjo y qué valor tiene como fuente histórica. La estructura recomendada para 4.º de ESO es: preparación, clasificación, análisis, comentario histórico y conclusión.
1. Preparación: leer y organizar
Antes de escribir, lee el texto al menos dos o tres veces. En la primera lectura busca la idea general; en las siguientes, subraya palabras clave, fechas, nombres propios e instituciones, pero no frases enteras.
- Numera las líneas de cinco en cinco para poder citarlas después, por ejemplo: “como se afirma en las líneas 10-12”.
- Separa el texto en partes si tiene varias ideas o etapas.
- Anota en un borrador las ideas principales, las secundarias y las palabras que necesitas explicar.
- Identifica el tema: responde a la pregunta de de qué trata el texto.
2. Clasificación: situar el documento
Aquí presentas el texto como fuente histórica. No basta con decir que es un texto político: debes justificarlo con datos del propio documento.
Responde a estas preguntas:
- ¿Qué tipo de texto es? Puede ser jurídico, como una ley, una constitución o un decreto; político, como un discurso o un manifiesto; periodístico, literario, propagandístico o historiográfico.
- ¿Es fuente primaria o secundaria? Es primaria si fue escrito por alguien contemporáneo a los hechos; es secundaria si lo escribió un historiador posteriormente.
- ¿Quién es el autor? Indica su nombre o grupo social, si se conoce; si es anónimo, dilo y explica qué se puede deducir de su posición.
- ¿Cuándo y dónde se escribió? Señala la fecha exacta o aproximada y el lugar.
- ¿A quién va dirigido? Puede ser público, como una ley, un periódico o un discurso, o privado, como una carta o un diario.
- ¿Cuál es su intención? Informar, convencer, justificar una decisión, denunciar, ordenar o hacer propaganda.
Ejemplo de inicio:
“El texto es una fuente primaria de carácter político, escrita en 1812 por las Cortes de Cádiz y dirigida a la población española. Su finalidad es establecer un nuevo marco político tras la Guerra de Independencia.”
3. Análisis: explicar el contenido
Este apartado debe ser el más extenso. Analizar no es repetir el texto con sinónimos, sino extraer sus ideas y explicarlas.
Sigue este orden:
1. Tema o idea principal: enuncia en una frase qué pretende comunicar el texto.
2. Ideas secundarias: señala los argumentos, datos o hechos que apoyan la idea principal.
3. Estructura: indica si el texto se divide en introducción, desarrollo y conclusión, o si presenta causas, consecuencias, normas, etc.
4. Explicación de conceptos: define términos históricos, instituciones, cargos, leyes, personajes o acontecimientos mencionados.
5. Citas: utiliza fragmentos breves entre comillas y referencia las líneas para demostrar que tu análisis se basa en el texto.
Ejemplo:
“La idea principal es la soberanía nacional, expresada en la línea 8: ‘la soberanía reside esencialmente en la Nación’. Esto significa que el poder ya no procede del rey, sino del conjunto de ciudadanos representados en las Cortes.”
4. Comentario histórico: relacionar con la época
Es el apartado que demuestra si comprendes la Historia, no solo el texto. Debes conectar el documento con el proceso histórico estudiado en clase.
Desarróllalo en tres momentos:
- Causas o antecedentes: ¿qué ocurrió antes para que se escribiera este texto? Explica la situación política, social, económica o ideológica que lo explica.
- Desarrollo: expón los hechos y procesos históricos relacionados con el contenido. Aquí puedes incorporar conocimientos del tema, pero siempre vinculándolos al texto.
- Consecuencias e importancia: ¿qué cambió después? ¿Qué influencia tuvo el texto o los hechos que describe?
Ejemplo:
“La Constitución de 1812 se explica por la crisis de la Monarquía absoluta durante la Guerra de Independencia. Sus principios liberales influyeron en los posteriores intentos de modernización política de España, aunque fueron anulados con la restauración de Fernando VII en 1814.”
5. Conclusión: valorar críticamente
Termina con una síntesis breve y una valoración razonada. No repitas todo el comentario: destaca por qué el texto es importante.
Puedes incluir:
- La relevancia histórica del documento.
- Su utilidad para conocer la época.
- Sus límites o posibles sesgos: por ejemplo, si solo refleja la opinión de un grupo social o si busca justificar una postura.
- Una opinión crítica argumentada, no una valoración sin fundamento.
Ejemplo:
“En conclusión, el texto es una fuente fundamental para comprender el inicio del liberalismo en España, aunque conviene tener en cuenta que fue elaborado por una minoría ilustrada y no representa necesariamente la opinión de toda la población.”
Errores que debes evitar
- Resumir en lugar de analizar: el resumen solo ocupa una parte breve del análisis.
- Contar el tema histórico sin mencionar el texto: cada idea histórica debe relacionarse con una cita o idea del documento.
- Confundir la fecha del texto y la fecha de los hechos: un texto puede escribirse años después de los acontecimientos que narra.
- No justificar la clasificación: di por qué es una fuente primaria, política, jurídica, etc.
- Opinar sin argumentos: la conclusión debe basarse en la información del texto y en el contexto histórico.
Esquema para el examen
1. Lectura y subrayado de palabras clave.
2. Clasificación: tipo, autor, fecha, lugar, destinatario, intención y naturaleza de la fuente.
3. Análisis: tema, ideas principales y secundarias, estructura y explicación de conceptos.
4. Comentario histórico: causas, desarrollo y consecuencias.
5. Conclusión: importancia, utilidad y valoración crítica.
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